La multitud exigió la expulsión de las fuerzas estadounidenses restantes de Irak durante la manifestación con la que se recordó el ataque aéreo en el aeropuerto de Bagdad.
“No permitiremos su permanencia después de hoy en la tierra de los mártires”, decían algunas de las pancartas. La gente pisoteo banderas israelíes y estadounidenses diseminadas en el suelo.
El asesinato de Soleimani y al-Muhandis en el aeropuerto de Bagdad acercó a Irán y Estados Unidos peligrosamente cerca de un conflicto armado y causó indignación en Irak, tras lo cual el parlamento aprobó días después una resolución no obligatoria en la que se exigía la expulsión de todos los efectivos extranjeros que estuvieran en Irak.
La coalición encabezada por Estados Unidos concluyó formalmente a finales de diciembre su misión de combate en apoyo a las fuerzas iraquíes en la actual lucha contra el grupo Estado Islámico. Sin embargo, unos 2,500 efectivos permanecerán durante un tiempo para asesorar a las fuerzas iraquíes. Los comandantes de algunos grupos armados insisten en la salida de todos los soldados estadounidenses.
“No aceptaremos nada menos que el retiro total en venganza por la sangre de nuestros mártires”, señaló Hadi al-Ameri, jefe de una coalición alineada con Irán.
Los simpatizantes de facciones chiíes alineadas con Irán fueron transportados en autobús desde diversas provincias iraquíes para que participaran en la protesta en Jadriyah, cerca del cuartel general del poderoso grupo armado.
FUENTE: Associated Press